Uno de los elementos más importantes de la comunicación, es "el lenguaje", mismo que distingue al ser humano de los demás seres vivos sobre la faz de la tierra; esta facultad se ha manifestado de distintos modos y con diversos grados de complejidad.
La comunicación ha jugado un papel fundamental en la vida de los seres humanos, por lo que siempre ha estado presente en el progreso de la civilización, la necesidad del ser humano de comunicarse para satisfacer sus necesidades, lo ha llevado a lo largo de los siglos a buscar diferentes formas de mejorarla y, en ocasiones de complicarla.
La comunicación es omnipresente, es inherente a la naturaleza humana y por más que nos esforcemos por no comunicar, jamás lo conseguiremos.; nos comunicamos con nosotros mismos y con los demás.
No hay nada que sea lo contrario de conducta, la no-conducta no existe, es imposible no comportarse. En una situación de interacción, toda conducta tiene valor de mensaje, es decir, es comunicación; por eso, por más que lo intente, no es posible dejar de comunicar. Actividad o inactividad, palabras o silencio, tienen siempre valor de mensaje: influyen sobre los demás, quienes a su vez, no pueden dejar de responder a tales comunicaciones y, por tanto, también comunican.
La comunicación puede ser interferida por elementos, físicos o psíquicos, mismos que provocan una pérdida o distorsión en el contenido o forma del mensaje.
Dentro de la comunicación existen características de transmisión de la información que es el contenido, donde se utilizan las palabras precisas cuyo significado expresa lo que se desea comunicar, este acto se realiza de manera consciente. El tema, en el proceso comunicativo se genera entre personas y cada una de ellas tiene una serie de experiencias de vida total y absolutamente diferentes, así cada uno de ellos le asigna valores diversos al mensaje, y ese valor está en función de una apreciación meramente subjetiva, pues esta revestida de emociones y sentimientos.
El tema que se quiere abordar implica para cada uno de los participantes un interés especial, dependiendo si le es significativo estará o no en condiciones de responder y retroalimentar la información del mensaje, así como, el esfuerzo por escuchar por descifrar las expresiones emocionales, gestuales y corporales que envía el emisor.


La historia de vida personal, además de la diferencia de estructura psíquica permite a las personas entender de manera diferente un mismo mensaje; así como pueden emitir juicios y percepciones diferentes a los mensajes recibidos.
Considerando que el individuo es un ente conformado por aspectos bio-psico-sociales, encontramos que cada uno de ellos lo determina de manera particular y única; con esta información el sujeto va desarrollando su propia estructura psíquica, de esta manera va creando su interpretación del mundo los sucesos que vive y las relaciones que establece tienen un significado; con esta información los sujetos interactúan y promueven vínculos afectivos y comunicacionales y es justamente esta interpretación la que lleva al sujeto a escuchar lo que él quiere escuchar e interpreta del mundo lo que de alguna manera conviene a sus intereses y no necesariamente lo que sucede de manera objetiva.
Claro está que dentro del área psíquica encontramos una división denominada consciente y otra inconsciente, cuando se dice que es lo que le conviene escuchar e interpretar no necesariamente esta relacionada con los aspectos conscientes y sí con los inconscientes.
Cuando la pareja se consolida, los cónyuges establecen una determinada forma de comunicarse que le es propia y donde se definen las características de personalidad, el nivel de poder de cada uno en referencia al otro y sobre todo deja ver el tipo de relación que han construido, dentro de un marco de confianza y aceptación en donde cualquier esfuerzo de comunicación es exitoso. Al contrario cuando el nivel es bajo la comunicación se malentiende o se cierran las vías para expresar el mensaje.
Un grave error en cualquier relación de pareja, y desgraciadamente un error más común de lo que pudiera parecer, es la falta de entendimiento, abstenerse de comunicar los sentimientos, pensamientos, esperanzas, o miedos a la persona con la que compartimos nuestra vida, ya sea por vergüenza, ya sea por temor a menoscabar nuestra posición, ya sea por el motivo que sea, acabará conduciendo inevitablemente a la destrucción de esa relación; puede que no ocurra nada espectacular, que no se produzcan grandes discusiones o arrebatos, pero si muere el diálogo, la relación morirá con él más tarde o más temprano, se corre el riesgo de acabar con una relación que se mantiene por inercia o por comodidad, con ausencia del crecimiento personal. En la actualidad la comunicación ha sufrido en términos de tiempo una alteración; debido al establecimiento de nuevos roles entre la pareja, ya que antiguamente estaban muy bien definidos, él proveedor económico y ella encargada del cuidado de los hijos y de la casa, contando aparentemente con mayor tiempo para intercambiar ideas y sentimientos; sin embargo, el ingreso de las mujeres al aparato productivo implicó una modificación sustancial a los roles y a las posibilidades de comunicarse, en virtud de que, ahora los dos se encuentran ocupados en sus respectivos trabajos, además de tener la responsabilidad del aseo, mantenimiento y despensa de los hogares, sin incluir el aspecto de las distancias y el tránsito de la ciudad. Con lo anterior la disponibilidad de tiempo para compartir se reduce sensiblemente, quizá esos motivos llevan a la pareja a implementar en cualquier lugar sus intercambios de información y en muchas ocasiones se enfrentan a varios obstáculos como la distancia física en la que se hablan o en ocasiones se comunican frente al televisor en donde se evaden para no enfrentar realmente lo que tienen que decirse, esta forma de comunicación entre las parejas va generando una mayor distancia entre ellos y un detrimento en la intimidad, sin perder de vista los aspectos personales en donde se establecen posiciones de poder, así como la historia personal y la diferencia de estructura psíquica, que influye en cómo se recibe y se interpreta el mensaje creando juicios y percepciones que no tienen que ver con la intención del otro, cada uno interpreta de acuerdo a sus intereses y necesidades perdiendo la objetividad del mensaje.
Considerando a la pareja como ese espejo donde se refleja de manera genuina uno al otro, es entonces un espacio donde se puede promover el camino de la individuación; es a través de la comunicación que se posibilita una mejor convivencia y sobre todo el poder integrar los aspectos de la sombra de los individuos para su propio crecimiento.
Partiendo del planteamiento de que los factores de la comunicación se correlacionan con los factores de la satisfacción marital, se sugieren algunos aspectos generales para mejorar la comunicación en pareja; fomentar un clima de confianza y aceptación en donde se incluyan elementos tales como: respeto, empatía, reconocimiento de las necesidades y sentimientos propios y del otro, capacidad para escuchar, asegurar que el mensaje es entendido como el emisor lo trasmite, no interrumpir hasta que el otro haya terminado de hablar, elegir el momento adecuado, la forma en como se dice el mensaje, la congruencia entre lo que se dice y lo que se muestra con lenguaje corporal, la posición física de cada uno en el proceso comunicativo y la inexistencia de variables ajenas (música, televisor, libros u otra personas). Además la empatía favorece la comunicación ya que se entiende la posición del otro desde su marco de referencia evitando así los juicios.
Cuando los integrantes de la pareja logran expresar sus ideas, sentimientos, necesidades y expectativas en forma adecuada llegan a establecer acuerdos entre ellos, estarán beneficiándose mutuamente tanto a nivel de relación como de individuo.

"CICLO DE LA ABUELA ARAÑA": TALLER (III)



"LA GUERRERA ILUMINADA"

Viernes 29 de Abril de 16:30h a 18.30h

Y los dioses pidieron a través de los maestros árboles, entregar la antorcha encendida a la Mujer, mas no a la mujer miedosa y conformista, no a la mujer resignada y quejosa, no a la mujer desprovista de confianza en sí misma, sino a esa mujer, que, aún levantándose desde sus errores, atravesando sus miedo y rompiendo sus cadenas, se atreve a levantarse, caminar con paso firme hasta que sus brazos se conviertan en alas y el vuelo a la Luz sea inevitable.


* Mujeres, descendientes de la Abuela Araña, herederas de las energías de la tierra. Sanadoras Chamanas...nos reunimos una vez más para:






- ABRIR LOS BARROTES DE LAS PRISIONES INVISIBLES"


- CONECTARNOS A LAS GUERRERAS ANCESTRALES


- DESPERTAR A LA GUERRERA, INUNDADA DE TOLERANCIA.


- CONVERTIR LA ORUGA EN MARIPOSA






...Porque es preciso convertir la vida en una maravillosa aventura de aprendizaje sin límites.


Porque es preciso convertir la vida en una ceremonia, para que todo sea sagrado.


De nuevo sois "convocadas" a esta ceremonia. No es imprescindible haber asistido a las anteriores...seguimos tejiendo juntas los ovillos de los días y los siglos, cada una llega en su momento y siempre es un buen momento para iniciarse.


Vibraremos en un círculo de técnicas humanistas, participativas, lúdicas y gozosas.


Liberaremos miedos con expresión corporal y voz, despejando el primer chakra para ascender a reinos superiores.


VIVENCIAR EL PARAISO COMO UN ESTADO DE CONCIENCIA.


-SORPRESA. RITMO. ESPONTENEIDAD.DESARROLLO. ALEGRÍA.


Con inspiración de Klarissa Pinkola Estes. Marion Woodman. Jean Shinoda Bolen. Bárbara Brenan. Marion Zinner.


Hermanas de la Luna, hijas de la Tierra...

!Sois convocadas por la Guerrera Iluminada!

FECHA Y HORARIO: 29 de Abril de 16:30h a 18.30h

PRECIO: 20 Euros por persona

LUGAR Asociación de Vecinos de Montecarmelo- Madrid-Avda. Santuario de Valverde, 50

A LA CONFIRMACIÓN DEL TALLER OS DIREMOS LAS HERRAMIENTAS NECESARIAS.

FACILITADORA: Isabel López; psicoterapeuta Gestalt. Formada en Constelaciones Familiares. (con Bert Hellinger). Chamanismo y Psicomagia ( con Briguitte Streseman y A. Jodorowsky). Naturopatía. Programación Neuro Lingüistica. Kiniesología Holística.Escritora, ritualista, esposa, madre y abuela.

Siguiendo con
El PODER DEL PENSAMIENTO


En este nuevo encuentro trataremos cosas tan interesantes como:

   - Las palabras y las frases que piensan por nosotros.


   - Etiquetas tóxicas.


   - Las buenas maneras/ modales que me anulan.


   - Y guión de vida con dos ejercicios vivenciales.



Fecha: 20 de Enero


Horario: 18:00h a 20:00h


Lugar: Asociación de Vecinos de Montecarmelo, Avda Santuario de Valverde, 50 - Madrid


Coste : 15 euros


Imprecindible inscripción previa, llamando por teléfono 91 750 97 79- 699 60 94 11 o por correo.


Facilitadora : Cristina Paz, , Hay Teacher Louise L. Hay, profesora de yoga, escritora, conferenciante, esposa, madre ...

REPARANDO LAS REDES DE LA "ABUELA ARAÑA"

Tod@s tenemos un inmenso poder sanador y un inmensa fuerza espiritual, que aunque no sepamos nos viene de nuestras antepasad@s. Hombres y mujeres participamos de este DON que nos viene de lejos.

Tod@s anhelamos dejar a nuestros hijos la mejor herencia; una buena red familiar y un sistema amoroso "ordenado", donde grupo a grupo se conforme un sano entramado social,, una mejor humanidad.

Las enfermedades, los conflictos de pareja, la dificultad para ser creativos y sostenerlo en el tiempo, están ligados a la rabia sostenida, soterrada, aunque sea inconsciente. A un dolor que no hemos podido dejar marchar, a algo que viene de atrás en el tiempo.

El pasado no es una carga, sino un andamio que nos trajo hasta aquí, al día de hoy.


Estamos en nuestros ANTEPASADOS y cuando podemos curarnos a nosotr@ mism@,s, también sanan nuestros antepasados, nuestras abuelas, nuestros abuelos y nuestros hijos...nuestro trabajo y nuestras parejas,


*TOMANDO COMO BASE LA CONSTELACIÓN FAMILIAR DE (BERT HELLINGER) Y AÑADIENDO PINCELADAS DEL CHAMANISMO Y LA PSICOMAGIA DE (ALEJANDRO JODOROWSKY) OS PROPONGO UN TALLER DINÁMICO Y ALEGRE. REPARAR LAS REDES QUE LA "ABUELA ARAÑA" TEJIÓ PARA HACERNOS CRECER Y CRECER Y EVOLUCIONAR.

Una vez confirmada la asistencia, os contaremos que tenéis que traer o hacer...

Facilitadora del taller: Isabel López, psicoterapeuta Gestalt. ritualista. escritora. esposa, madre y abuela,

Fecha: 2 de Febrero

Horario: de 11:45h a 13:30h

Lugar: Asociación de Vecinos de Montecarmelo , Avda Santuario de Valverde 50 Madrid


Precio : 12 euros


"La casa de los mil espejos"




Hace tiempo, en un lejano pueblo, había una casa abandonada.Cierto día, un cachorro, buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero en el portón de la residencia. Subió lentamente las viejas escaleras de madera hasta que se topó con una puerta semi-abierta: y se adentró en el cuarto, cautelosamente.Con gran sorpresa, se dio cuenta que dentro de esa habitación había mil perritos más observándolo tan fijamente como él a ellos, y vio asombrado que todos los cachorros comenzaron a mover la cola, exactamente en el momento en que él manifestó alegría.Luego ladró festivamente a uno de ellos y el conjunto de canes le respondió de manera orquestada, idéntica. Todos sonreían y latían como él.Cuando se retiró del cuarto se quedó pensando en lo agradable que le había resultado conocer el lugar y se dijo: " Volveré más seguido por aquí."Pasado un tiempo, otro perro callejero ingresó al mismo ambiente. A diferencia del primer visitante al ver a todos los congéneres del cuarto, se sintió amenazado, ya que lo miraban de manera agresiva, con desconfianza.Empezó a gruñir; y vio, maravillado, como los otros mil perritos hacían lo mismo que él.Comenzó a ladrarles y los otros también hicieron lo mismo ruidosamente.


Cuando salió del cuarto pensó: "Que lugar tan horrible es este. Nunca regresaré."Ninguno de los canes exploradores alcanzaron a reparar en el letrero instalado en el frente de la misteriosa mansión": "La casa de los mil espejos."





Los rostros que observamos del mundo son espejos. Tu mirada es todo lo que consigues obtener de la realidad. Cada percepción demuestra las posibilidades de proyección y de captación que nos permitimos.Las cosas más bellas de la vida no se ven, se captan con el corazón.Si las puertas de la percepción estuviesen totalmente abiertas descubriríamos que navegamos en el infinito. Como están semi-cerradas, la vida, al igual que el eco, o el espejo, nos devuelve lo que hacemos. La visita por la casa terráquea es muy fugaz.Consigue un espejo, sonríele al personaje que aparece y no te enojes no te asustes si te contesta con una divina carcajada.

CONFERENCIA en Biocultura 2009
TNDR
Funciones Fisico-Psíquicas

 Dr. Cayo Martin. Medico naturista desde 1980, creador de la Tecnica TNDR. en Biocultura 2009

DOMINGO, 8 DE NOVIEMBRE


Conferencia: TNDR. Funciones Fisico-Psíquicas

15:00 h. Sala 4

Dr. Cayo Martin. Medico naturista desde 1980, creador de la Tecnica TNDR.
http://www.medicinatndr.com/
http://www.biocultura.org/
http://biocultura.org/visitantes/Localizacion_Accesos_BIOCULTURA_Madrid.html

"Lo importante no es lo que la vida hace contigo, sino lo que tú haces con la vida" .

Jean Paul Sartre (1905 – 1980) Filósofo y escritor francés.


Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo.
El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.
Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa.
La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble. Entonces encontró una planta, una fresia, floreciendo y más fresca que nunca.
El rey preguntó:
¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío?
No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresias. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel momento me dije: "Intentaré ser Fresia de la mejor manera que pueda".
Ahora es tu turno. Estás aquí para contribuir con tu fragancia. Simplemente mírate a ti mismo.
No hay posibilidad de que seas otra persona. Puedes disfrutarlo y florecer regado con tu propio amor por ti, o puedes marchitarte en tu propia condena...
(Fuente: Jorge Bucay)


El águila es una de las aves de mayor longevidad. Llega a vivir setenta años. Pero para llegar a esa edad, en su cuarta década tiene que tomar una seria y difícil decisión.
A los cuarenta años, sus uñas se vuelven tan largas y flexibles que no puede sujetar a las presas de las cuales se alimenta. El pico, alargado y en punta, se curva demasiado y ya no le sirve. Apuntando contra el pecho están las alas, envejecidas y pesadas en función del gran tamaño de sus plumas, y para entonces, volar se vuelve muy difícil.
En ese momento, sólo tiene dos alternativas: abandonarse y morir, o enfrentarse a un doloroso proceso de renovación que le llevará aproximadamente ciento cincuenta días.
Ese proceso consiste en volar a lo alto de una montaña y recogerse en un nido próximo a un paredón donde no necesita volar y se siente más protegida.
Entonces, una vez encontrado el lugar adecuado, el águila comienza a golpear la roca con el pico hasta arrancarlo. Luego espera que le nazca un nuevo pico con el cual podrá arrancar sus viejas uñas inservibles. Cuando las nuevas uñas comienzan a crecer, ella desprende una a una sus viejas y sobrecrecidas plumas.
Y después de todos esos largos y dolorosos cinco meses de heridas, cicatrizaciones y crecimiento, logra realizar su famoso vuelo de renovación, renacimiento y festejo para vivir otros treinta años más.
Deshacernos de los recursos que ya no nos sirven es un proceso díficil, sin embargo es un proceso necesario para dejar espacio a los nuevos recursos que hemos de buscar.

Del libro APLÍCATE EL CUENTO. M. Conangla y J. Soler.


La Voz de la Consciencia: Reflexiones en Voz Alta





La sencillez nos resulta insuficiente, cuando hace años leí por primera vez un libro titulado El Poder esta Dentro de Ti de Louise l. Hay me resulto maravilloso, sin embargo pensé y ya está solo esto, no puede ser, encontrar la felicidad en uno mismo y responsabilizarse de lo que pensamos, no puede ser suficiente para sentirse pleno, entonces comencé una frenética asistencia a cursos y talleres para dar más sentido a mi vida. Trabaje con chamanes chilenos, terapeutas gestálticos, bionergética, análisis transaccional, programación neuro linguistica y un suma y sigue, que por supuesto aunque todos me ayudaron a sentirme mejor y de todas aprendía algo, al final me remitían al mismo mensaje que leí cuando tenia 25 años. El Amor lo cura todo. Y recordé que en todas las religiones en que me había sumergido decían lo mismo. Entonces releí el libro y cuando tomé conciencia de la importancia de amarme a mí misma cambio mi vida. Incorporé a mi vida los mensajes sencillos de Louise L. Hay
¡ES SENCILLO Y FUNCIONA¡


1. Todo lo que damos, recibimos. Nosotros contribuimos a crear las experiencias que tienen lugar en nuestra vida.

2. Todo lo que pensamos va creando nuestro futuro. Lo que creamos sobre nosotros mismos y la vida se convierte en nuestra realidad. Nuestros pensamientos son creativos.

3. El momento de poder es siempre el presente.

4. Sólo es una idea, y las ideas se pueden cambiar.

5. El resentimiento, la critica y la culpa son las actitudes más nocivas. Liberarse de ellas puede llegar a disolver enfermedades.

6. Cuando verdaderamente nos amamos a nosotros mismos, todo nos funciona en la vida. El amor es la fuerza de sanación más poderosa que existe.

7. Hace falta que dejemos atrás el pasado y que perdonemos a todo el mundo, a los demás y sobre todo a nosotros mismos. El perdón abre la puerta al amor.

8. Hemos de estar dispuestos a comenzar a amarnos. Nos merecemos amor y respeto ahora mismo.

9. Aceptarnos a nosotros mismos tal como somos, ahora, es la clave, para realizar cambios positivos.

10. No hace falta saber cómo hacerlo, tan solo estar dispuestos.

11. No te critiques. Las criticas nunca cambian nada. Acéptate ahora tal como eres.

12. No te des miedo a tí mismo. Deja de asustarte con tus propios pensamientos.

13. Se amable y paciente contigo mismo. Trátate como a alguien a quien quieres.

14. Sé amable con tu mente. Cambia suavemente tus pensamientos.

15. Elógiate. Reconoce lo que estas haciendo bien en cada pequeña cosa.

16. Date apoyo. Busca amigos, terapeutas, encuentra formas de apoyarte. Se fuerte.

17. Ama tu negatividad. Reconoce que la has creado para cubrir una necesidad.

18. Cuida tu cuerpo. Aprende sobre nutrición y ejercicio. Ama el templo en el que vives.

19. Utiliza el espejo. Al menos una vez al día di "te quiero, te quiero tal como eres".

20. Amate, házlo ahora. No esperes a que las cosas te vayan mejor. Empieza ahora.

Volver a lo sencillo, para mí es volver a Louise L. Hay.
 

Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos más allá de cualquier medida. Es nuestra luz, no nuestro lado oscuro lo que más nos da miedo. Nos preguntamos a nosotros mismos: ¿quién soy yo para ser brillante, bello, con talento y fabuloso? En realidad, ¿Quién eres tú para no serlo? Eres un hijo de Dios. El hecho de que juegues a ser insignificante no le sirve de nada al mundo. No hay nada de iluminado en encogerse para que la gente a tu alrededor no se sienta insegura. Se supone que todos tenemos que brillar, tal como lo hacen los niños. Hemos nacido para manifestar la gloria del Dios que tenemos dentro. Y no, esto no está sólo en algunos de nosotros: está en todos. Y así cuando dejamos a nuestra luz brillar, inconscientemente estamos dando permiso a otros para hacer lo mismo. Y así cuando nos liberamos de nuestro miedo, nuestra presencia automáticamente libera a otros.
Nelson Mandela


El sufrimiento de Kisagotami



En tiempos de Buda, murió el único hijo de una mujer llamada Kisgotami.


Incapaz de soporta siquiera la idea de no volver a verlo, la mujer dejó el cadáver de su hijo en la cama y durante muchos días lloró y lloró implorando a los dioses que le permitieran morir a su vez.


Como no encontraba consuelo, empezó a correr de una persona a otra en busca de una medicina que le ayudara a seguir viviendo sin su hijo o, de lo contrario, a morir como él.


Le dijeron que Buda la tenía:


Kisagotami fue a ver a buda, le rindió homenaje y le preguntó:


-¿Puedes preparar una medicina que me sane este dolor o me mate para no sentirlo?


-Conozco esa medicina-contestó Buda-, pero para prepararla necesito ciertos ingredientes.


-¿qué ingredientes?-Preguntó la mujer.


-El más importante es una vaso de vino casero- dijo Buda.


-Ya mismo lo traigo- Dijo Kisagotami. Pero antes de que se marchara, Buda añadio:


-Necesito que el vino provenga de un hogar donde no haya muerto ningún niño, cónyuge, padre o sirviente.


La mujer asintió y, sin perder tiempo, recorrió el pueblo, casa por casa, pidiendo el vino. Sin embargo, en cada casa que visitaba le sucedía lo mismo. Todos estaban dispuestos a regalarle el vino, pero al preguntar si había muerto alguien, ella encontró que todos los hombres habían sido visitados por la muerte. En una vivienda había muerto una hija, en otra un sirviente, en otra un sirviente, en otras el marido o alguno de los padres.


Kisagotami no pudo hallar un hogar donde no se hubiera experimentado el sufrimiento de la muerte.


Al darse cuenta de que no estaba sola en su dolor, la madres e desprendió del cuerpo sin vida de su hijo y fue a ver a Buda. Se arrodilló frente a él y le dijo:-Gracias... comprendí


La Mejor Maestra



El primer día de clase, la señorita Ángela, maestra del último curso de Infantil, les dijo a todos sus alumnos que a todos quería por igual. Pero eso no era del todo cierto, ya que en la primera fila se encontraba, hundido en su pupitre, Juan García, a quien la profesora Ángela conocía desde el año anterior y había observado que era un niño que no jugaba bien con los otros niños, que sus ropas estaban desaliñadas y que necesitaba constantemente de un buen aseado.

Con el paso del tiempo, la relación entre la profesora y Juan se volvió desagradable, hasta el punto que ésta comenzó a sentir una preocupante antipatía por este alumno.
Un día, la dirección de la escuela le pidió a la señorita Ángela revisar los expedientes anteriores de cada niño de su clase para así comprobar su evolución. Ella puso el expediente de Juan el último, dudando incluso de leerlo. Sin embargo, cuando llegó a su archivo se llevó una gran sorpresa.
La maestra de segundo año escribía: Juan es un niño brillante con una sonrisa espontánea y sincera. Realiza sus desempeños con esmero y tiene buenos modales; es un deleite tenerlo cerca.
Su maestra de tercer año escribió: Juan es un excelente alumno, apreciado y querido por sus compañeros, pero tiene problemas en casa debido a la tensa relación de pareja que mantienen sus padres.
La maestra de cuarto año escribió: los constantes problemas en casa de Juan han provocado la separación de sus padres; su madre se ha refugiado en la bebida, y su padre apenas va a visitarle. Estas circunstancias están provocando un serio deterioro en su desempeño escolar, ya que no asiste a clase con la asiduidad y puntualidad característica, y cuando lo hace, provoca altercados con sus compañeros o se duerme.
En ese momento, la señorita Ángela se dio cuenta del problema, y se sintió culpable y apenada, sentimiento que creció cuando al llegar las fechas navideñas, todos los alumnos le llevaron los regalos envueltos en papeles brillantes y preciosos lazos, menos Juan, quién envolvió torpemente el suyo en papel de periódico. Algunos niños comenzaron a reír cuando ella encontró dentro de esos papeles arrugados, un brazalete de piedras al que le faltaban algunas cuentas, y un frasco de perfume a medio terminar. La señorita intentó minimizar las burlas que estaba sufriendo Juan, alabando la belleza del brazalete, y echándose un poco de perfume en el cuello y las muñecas.
Juan García se quedó ese día después de clase solo para decir: señorita Ángela, hoy oliste como cuando yo era feliz.
Después de que todos los niños se fueran, Ángela estuvo llorando durante una larga hora. Desde ese mismo día, renunció a enseñar solo lectura, escritura y aritmética, y comenzó a introducir la enseñanza de valores, sentimientos y principios a los niños. A medida que pasaba el tiempo, Ángela empezó a tomar un especial cariño a Juan, y cuanto más trabajaba con él desde el afecto y la comprensión, más despertaba a la vida la mente de aquél chavalín desaliñado. Cuanto más lo motivaba, más rápido aprendía, cuanto más lo quería, más comprendía. Y así, de este modo, al final del año, Juan se había convertido en uno de los niños más espabilados de la clase.
Un año después, la señorita Ángela encontró una nota de Juan debajo de la puerta de su clase contándole, que ella era la mejor maestra que había tenido en su vida.
Pasaron 7 años antes de que recibiera otra nota de Juan. Esta vez le contaba que había terminado primaria y que había obtenido una de las calificaciones más altas de su clase, y que todavía ella era la mejor maestra que había tenido.
Pasaron 7 años, y recibió otra carta. Esta vez explicándole que no importando lo difícil que se habían puesto las cosas en ocasiones, y los esfuerzos que habían tenido que realizar para sacar adelante los estudios, había permanecido en la escuela y pronto se matricularía en la Universidad, asegurándole a la señorita Ángela, que ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido en su vida.
7 años más tarde recibió una carta más. En esta ocasión le explicaba que después de haber recibido su título universitario, decidió ir un poco más lejos, seguir estudiando y aprendiendo cosas nuevas. En la firma de su carta, llamaba la atención la longitud de su nombre: Dr. Juan García Corrales. En la posdata, aparecían las siguientes palabras: sigues siendo la mejor maestra que he tenido en mi vida.
Al poco tiempo, y sin Ángela esperárselo, le llegó otra carta en la que Juan le contaba que había conocido a una chica y que se iba a casar. Le explicó que su madre había muerto hacía poco tiempo, y le preguntó si accedería a sentarse en el lugar reservado para la madre del novio. Por supuesto, ella aceptó.
Para el día de la boda, Ángela se vistió con sus mejores galas, se puso aquél brazalete de piedras faltantes que un día Juan le regalara, y se aseguró de usar el mismo perfume que le recordaba a Juan los tiempos de la felicidad.
Cuando llegó el día señalado, y se vieron las escalinatas de la iglesia, el Doctor Juan García, apenas reconocerla, se disculpó de sus acompañantes y se dirigió diligentemente hacia donde ella le miraba con emocionada admiración. Con una sonrisa cómplice se fundieron en un amoroso abrazo, mientras el Doctor le susurraba al oído: Gracias señorita Ángela por creer en mí. Muchas gracias por hacerme sentir importante y por enseñarme que yo podía marcar la diferencia. La señorita Ángela con lágrimas en los ojos, le contestó: Juan, estás equivocado. Tú fuiste quien me enseñó que yo podría marcar esa diferencia. No sabía como enseñar hasta que te conocí.

FIN

Ojalá cada niño que tengáis en vuestras manos se convierta en Juan García. Juan García médico, Juan García arquitecto, Juan García albañil, camionero, pintor… pero sobre todas las cosas Juan García Féliz.


La distancia de los corazones



Extraído de Juntos pero no atados (Ed. Amat), de Jaime Soler y M. Mercè Conangla

Un día, Meher Baba preguntó a sus mandalíes:


- ¿Por qué las personas se gritan cuando están enojadas?


Los hombres pensaron durante unos momentos.


- Porque pierden la calma- dijo uno-, por eso se gritan.


- Pero, ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? –preguntó Baba-. ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿por qué gritas a una persona cuando estás enojado?


Los hombres dieron algunas otras respuestas, pero ninguna de ellas satisfacía al maestro Meher Baba. Finalmente, él explicó:


- Cuando dos personas están enojadas y discuten, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esta distancia, deben gritar para poder escucharse. Mientras más enojadas estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse la una a la otra a través de esa gran distancia.


Luego, Baba preguntó:


- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Pues que no se gritan, sino que se hablan suavemente, ¿por qué?... Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellas es muy pequeña.


Los discípulos lo escuchaban absortos y Meher Baba continuó:- Cuando se enamoran más aún, ¿qué sucede? Los enamorados no hablan, sólo susurran y se acercan más en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es, observad lo cerca que están dos personas que se aman. Así pues, cuando discutáis, no dejéis que vuestros corazones se alejen, no digáis palabras que los distancien más. Llegará un día en que la distancia será tanta que ya no encontrareis el camino de regreso.


GAUTAMA


Rabindranat Tagore

Ya el sol se había puesto entre el enredo del bosque sobre los ríos.
Los niños de la ermita habían vuelto con el ganado y estaban sentados al fuego, oyendo a su maestro Gautama, cuando llegó un niño desconocido y lo saludó con flores y frutos. Luego, tras una profunda reverencia, le dijo con voz de pájaro:
"Señor Gautama, vengo a que me guíes por el Sendero de la Verdad.
Me llamo Satyakama"
"Bendito seas -dijo el Maestro- ¿Y de qué casta eres, hijo mío? Porque sólo un brahmín puede aspirar a la suprema sabiduría".
Contestó el niño:
"No sé de qué casta soy, Maestro; pero voy a preguntárselo a mi madre".
Se despidió Satyakama, cruzó el río por lo más estrecho, y volvió a la choza de su madre, que estaba al fin de un arenal, fuera de la aldea ya dormida.
La lámpara iluminaba débilmente la puerta, y la madre estaba fuera, de pie en la sombra, esperando la vuelta de su hijo.
Lo cogió contra su pecho, lo besó en la cabeza y le preguntó qué le había dicho el Maestro.
"¿Cómo se llama mi padre? -dijo el niño- Porque me ha dicho el Señor Gautama que sólo un brahmín puede aspirar a la suprema sabiduría".
La mujer bajó los ojos y le habló dulcemente: "Cuando joven yo era pobre y conocí muchos amos. Sólo puedo decirte que tú viniste a los brazos de tu madre Jabala, que no tuvo marido".
Los primeros rayos del sol ardían en la copa de los árboles de la ermita del bosque. Los niños, aún mojado el revuelto pelo del baño de la mañana, estaban sentados ante su Maestro, bajo un árbol viejo.
Llegó Satyakan, le hizo una profunda reverencia al Maestro y se quedó de pie en silencio.
"Dime -le preguntó el Maestro- ¿Sabes ya de qué casta eres?"
"Señor -contestó Satyakama-, no sé. Mi madre me dijo: Yo conocí muchos amos cuando joven, y tú viniste a los brazos de tu madre Jabala, que no tuvo marido".
Entonces se levantó un rumor como el zumbido iracundo de las abejas hostigadas en su colmena. Y los estudiantes murmuraban entre dientes de la desvergonzada insolencia del niño sin padre.
Pero el Maestro Gautama se levantó, trajo al niño con sus brazos hasta su pecho, y le dijo:

"Tú eres el mejor de todos los brahmines, hijo mío; porque tienes la herencia más noble, que es de la verdad".

LA FUERZA DEL DESEO



Descubriendo lo mejor de uno mismo, Paulo Coelho

El yoga Ramakrishna ilustra, mediante una parábola, la intensidad del deseo que debemos tener:


El maestro llevó al discípulo a las proximidades de un lago.


Hoy voy a enseñarte qué significa verdadera devoción – dijo.


Le pidió al discípulo que entrase con él en el lago y, sujetándole la cabeza, se la empujó bajo el agua.


Transcurrió todo un minuto y, a mitad del segundo, el muchacho comenzó a debatirse con todas sus fuerzas para librarse de la mano del maestro y poder volver a la superficie.


Al final del segundo minuto, el maestro lo soltó. El muchacho, con el corazón acelerado, consiguió erguirse, jadeante.


¡Usted ha querido matarme! – gritaba.


El maestro esperó a que se calmara, y dijo:


- Si hubiera querido matarte, lo habría hecho. Sólo quería preguntarte qué sentías mientras estabas bajo el agua.


- ¡Yo sentía que me moría! ¡Todo lo que deseaba en esta vida era respirar un poco de aire!


- Se trata de eso exactamente. La verdadera devoción sólo aparece cuando tenemos un único deseo y llegaremos a morir si no conseguimos realizarlo.



Maestra, ¿qué es el amor?



Uno de los niños de una clase de educación infantil preguntó:


Maestra… ¿qué es el amor?


La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que había formulado. Como ya estaban en la hora del recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajeran cosas que invitaran a amar o que despertaran en ellos ese sentimiento. Los pequeños salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo:
Quiero que cada uno muestre lo que ha encontrado.


El primer alumno respondió:
Yo traje esta flor… ¿no es bonita?


A continuación, otro alumno dijo:
- Yo traje este pichón de pajarito que encontré en un nido… ¿no es gracioso?

Y así los chicos, uno a uno, fueron mostrando a los demás lo que habían recogido en el patio.

Cuando terminaron, la maestra advirtió que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido en silencio mientras sus compañeros hablaban. Se sentía avergonzada por no tener nada que enseñar.

La maestra se dirigió a ella:
Muy bien, ¿y tú?, ¿no has encontrado nada que puedas amar?


La criatura, tímidamente, respondió:
-Lo siento, seño. Vi la flor y sentí su perfume, pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su aroma durante más tiempo. Vi también mariposas suaves, llenas de color, pero parecían tan felices que no intenté coger ninguna. Vi también al pichoncito en su nido, pero…, al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí dejarlo allí…
Así que traigo conmigo el perfume de la flor, la libertad de las mariposas y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito. ¿Cómo puedo enseñaros lo que he traído?

La maestra le dio las gracias a la alumna y emocionada le dijo que había sido la única en advertir que lo que amamos no es un trofeo y que al amor lo llevamos en el corazón.

El amor es algo que se siente.

Hay que tener sensibilidad para vivirlo.


El pescador



En cierta ocasión iba un ejecutivo paseando por una bonita playa vestido con sus bermudas (de marca), sus gafas de sol (también con marca muy visible), su polo (con mucha marca), su gorra (con marca destacada), su reloj (de marca y carísimo), su calzado deportivo (donde todo era marca), su móvil colgado de la cintura (el móvil con marca y la bolsa en la que colgaba, también) y su gomina en el pelo ( sin marca, pero tan abundante que uno podía adivinarla).


Eran las dos del mediodía cuando se encontró con un pescador que felizmente recogía sus redes llenas de pescado y amarraba su pequeña barca. El ejecutivo se le acercó…


- ¡Ejem! Perdone, pero le he visto llegar con el barco y descargar el pescado… ¿No es muy temprano para volver de faenar?


El pescador le miró de reojo y, sonriendo mientras recogía sus redes, le dijo:


- ¿Temprano? ¿Por qué lo dices? De hecho yo ya he terminado mi jornada de trabajo y he pescado lo que necesito.


- ¿Ya ha terminado hoy de trabajar? ¿A las dos de la tarde? ¿Cómo es eso posible? – dijo incrédulo, el ejecutivo.


El pescador, sorprendido por la pregunta, le respondió:


-Mire, yo me levanto por la mañana a eso de las nueve, desayuno con mi mujer y mis hijos, luego les acompaño al colegio, y a eso de las diez me subo a mi barca, salgo a pescar, faeno durante cuatro horas y a las dos estoy de vuelta. Con lo que obtengo en esas cuatro horas tengo suficiente para que vivamos mi familia y yo, sin holguras, pero felizmente. Luego voy a casa, como tranquilamente, hago la siesta, voy a recoger a los niños al colegio con mi mujer, paseamos y conversamos con los amigos, volvemos a casa, cenamos y nos metemos en la cama, felices.


El ejecutivo intervino llevado por una irrefrenable necesidad de hacer de consultor del pescador:


- Verá, si me lo permite, le diré que está usted cometiendo una grave error en la gestión de su negocio y que el “coste de oportunidad” que está pagando es, sin duda, excesivamente alto; está usted renunciando a un pay-back impresionante. ¡Su BAIT podría ser mucho mayor! Y su “umbral de máxima competencia” seguro que está muy lejos de ser alcanzado.


El pescador se lo miraba con cara de circunstancias, mostrando una sonrisa socarrona y sin entender exactamente adónde quería llegar aquel hombre de treinta y pico años ni por qué de repente utilizaba palabras que no había oído en su vida. Y el ejecutivo siguió:


- Podría sacar muchísimo más rendimiento de su barco si trabajara más horas, por ejemplo, de ocho de la mañana a diez de la noche.


El pescador entonces se encogió de hombros y le dijo:


- Y eso, ¿para qué?


- ¡¿Cómo que para qué?! ¡Obtendría por lo menos el triple de pescado! ¡¿O es que no ha oído hablar de las economías de escala, del rendimiento marginal creciente, de las curvas de productividad ascendentes?! En fin, quiero decir que con los ingresos obtenidos por tal cantidad de pescado, pronto, en menos de un año, podría comprar otro barco mucho más grande y contratar un patrón…


El pescador volvió a intervenir:


- ¿Otro barco? ¿Y para qué quiero otro barco y además un patrón?


- ¿Que para qué lo quiere? ¡¿No lo ve?! ¿No se da cuenta de que con la suma de los dos barcos y doce horas de pesca por barco podría comprar otros dos barcos más en un plazo de tiempo relativamente corto? ¡Quizá dentro de dos años ya tendría cuatro barcos, mucho más pescado cada día y mucho más dinero obtenido en las ventas de su pesca diaria!


Y el pescador volvió a preguntar:


- Pero todo eso, ¿para qué?


- ¡Hombre! ¡¿Pero está ciego o qué?! Porque entonces, en el plazo de unos veinte años y reinvirtiendo todo lo obtenido, tendría una flota de unos ochenta barcos, repito, ¡ochenta barcos! ¡Qué además serían diez veces más grandes que la barcucha que tiene actualmente!


Y de nuevo, riendo a carcajadas, el pescador volvió:


- ¿Y para qué quiero yo todo eso?


Y el ejecutivo, desconcertado por la pregunta y gesticulando exageradamente, le dijo:


- ¡Cómo se nota que usted no tiene visión empresarial ni estratégica ni nada de nada! ¿No se da cuenta de que con todos esos barcos tendría suficiente patrimonio y tranquilidad económica como para levantarse tranquilamente por la mañana a eso de las nueve, desayunar con su mujer e hijos, llevarlos al colegio, salir a pescar por placer a eso de las diez y sólo durante cuatro horas, volver a comer a casa, hacer la siesta,…?


El pescador respondió:


- ¿Y eso no es todo lo que tengo ahora?



La caja de Besos



Hace ya algún tiempo un hombre castigó a su pequeña hija de tres años por desperdiciar un rollo de papel dorado para envoltura. El dinero le era escaso en esos días, por lo que explotó en furia cuando vio a la niña tratando de envolver una caja.

A la mañana siguiente, la niña regaló a su padre la caja envuelta y le dijo: “Esto es para ti, papito”. Él se sintió avergonzado, pero cuando abrió la caja y la encontró vacía, otra vez gritó con ira: “¿acaso no sabes que cuando se le da un regalo a alguien se supone que tiene que haber algo dentro?”

La pequeña volteó hacia arriba el rostro y con lágrimas en los ojos dijo: “¡Oh, papito, no está vacía! Yo soplé un montón de besos dentro de esa caja y todos son para ti”.

El padre se sintió morir, rodeó con sus brazos el pequeño cuerpo de su hija y le suplicó que lo perdonara.

Dicen que el hombre guardó esa caja dorada cerca de su cama por años y que siempre que se sentía derrumbado, tomaba de ella un beso y recordaba el amor que su hija había depositó ahí.

De alguna forma cada uno de nosotros hemos recibido alguna caja llena de amor incondicional y de besos de nuestros hijos, amigos, familia...
Nadie poseerá jamás un propiedad más grande.


La camisa del hombre feliz



Había una vez un rey cuya riqueza y poder eran tan inmensos, como eran de inmensas su tristeza y desazón.


-Daré la mitad de mi reino a quien consiga ayudarme a sanar las angustias de mis tristes noches- dijo un día.


Quizás más interesados en el dinero que podían conseguir que en la salud del Rey, los consejeros de la corte decidieron ponerse en campaña y no detenerse hasta encontrar la cura para el sufrimiento real. Desde los confines de la tierra mandaron traer a los sabios más prestigiosos y a los magos más poderosos de entonces, para ayudarles a encontrar el remedio buscado.


Pero todo fue en vano, nadie sabía cómo curar al monarca.


Una tarde, finalmente, apareció un viejo sabio que les dijo: -si encontráis en el reino un hombre completamente feliz, podréis curar al rey. Tiene que ser alguien que se sienta completamente satisfecho, que nada le falte y que tenga acceso a todo lo que necesita.


-Cuando lo halléis- siguió el anciano- pedidle su camisa y traedla a palacio. Decidle al rey que duerma una noche entera vestido solo con esa prenda. Os aseguro que mañana despertará curado.


Los consejeros se abocaron de lleno y con completa dedicación a la búsqueda de un hombre feliz, aunque ya sabían que la tarea no resultaría fácil.


En efecto, el hombre que era rico, estaba enfermo; el que gozaba de buena salud, era pobre. Aquel, rico y sano, se quejaba de su mujer y ésta, de sus hijos.


Todos los entrevistados coincidían en que algo les faltaba para ser totalmente felices aunque nunca se ponían de acuerdo en aquello que les faltaba.


Finalmente, una noche, muy tarde, un mensajero llegó al palacio. Habían encontrado al hombre tan interesantemente buscado. Se trataba de un humilde campesino que vivía al norte en la zona más árida del reino. Cuando el monarca fue informado del hallazgo. Éste se llenó de alegría e inmediatamente mandó que le trajeran la camisa de aquel hombre, a cambio de la cual deberían darle al campesino cualquier cosa que pidiera.


Los envidos se presentaron a toda prisa en la casa de aquel hombre para comprarle la camisa y, si era necesario –se decían- se la quitarían por la fuerza...


El rey tardó mucho en sanar en sanar de su tristeza. De hecho su mal se agravó bastante cuando de que el hombre más feliz de su reino, quizás el único totalmente feliz, era tan pobre, tan pobre... que no tenía ni siquiera una camisa.


Cuento para pensar



Jorge Bucay



En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras.


Su vecino Hakim, el acaudalado mercader, se detuvo en el oasis a abrevar sus camellos y vio a Eliahu transpirando, mientras parecía cavar en la arena.


- ¿Que tal anciano? La paz sea contigo.


- Contigo -contestó Eliahu sin dejar su tarea.


- ¿Qué haces aquí, con esta temperatura, y esa pala en las manos?


- Siembro -contestó el viejo.


- Qué siembras aquí, Eliahu?


- Dátiles -respondió Eliahu mientras señalaba a su alrededor el palmar.


-¡Dátiles!! -repitió el recién llegado, y cerró los ojos como quien escucha la mayor estupidez.


-El calor te ha dañado el cerebro, querido amigo. Ven, deja esa tarea y vamos a la tienda a beber una copa de licor.


- No, debo terminar la siembra. Luego si quieres, beberemos...


- Dime, amigo: ¿cuántos años tienes?


- No sé... sesenta, setenta, ochenta, no sé... lo he olvidado... pero eso, ¿qué importa?


- Mira, amigo, los datileros tardan más de cincuenta años en crecer y recién después de ser palmeras adultas están en condiciones de dar frutos.


Yo no estoy deseándote el mal y lo sabes, ojala vivas hasta los ciento un años, pero tú sabes que difícilmente puedas llegar a cosechar algo de lo que hoy siembras. Deja eso y ven conmigo.


-Mira, Hakim, yo comí los dátiles que otro sembró, otro que tampoco soñó con probar esos dátiles. Yo siembro hoy, para que otros puedan comer mañana los dátiles que hoy planto... y aunque solo fuera en honor de aquel desconocido, vale la pena terminar mi tarea.


- Me has dado una gran lección, Eliahu, déjame que te pague con una bolsa de monedas esta enseñanza que hoy me diste - y diciendo esto, Hakim le puso en la mano al viejo una bolsa de cuero.


- Te agradezco tus monedas, amigo. Ya ves, a veces pasa esto: tú me pronosticabas que no llegaría a cosechar lo que sembrara. Parecía cierto y sin embargo, mira, todavía no termino de sembrar y ya coseché una bolsa de monedas y la gratitud de un amigo.


- Tu sabiduría me asombra, anciano. Esta es la segunda gran lección que me das hoy y es quizás más importante que la primera. Déjame pues que pague también esta lección con otra bolsa de monedas.


-Y a veces pasa esto -siguió el anciano y extendió la mano mirando las dos bolsas de monedas-: sembré para no cosechar y antes de terminar de sembrar ya coseché no solo una, sino dos veces.


-Ya basta, viejo, no sigas hablando. Si sigues enseñándome cosas tengo miedo de que no me alcance toda mi fortuna para pagarte...

La Voz de la Consciencia: Reflexiones en Voz Alta





EL DESEO DE VIVIR

Se dice que nacemos con un deseo de vivir y con un deseo casi igual voluntad de morir; que cuando esperamos mas dolor e infelicidad, que paz y alegria en el vivir, la mente empieza a destruir el cuerpo para que no tengamos que sufrir el dolor que inconscientemente anticipamos.

La voluntad de vivir y de ser feliz es necesaria para nuestro bien-estar fisico. Mientras mas se estudia la manera en que la mente funciona, mas nos damos cuenta que la mayoria de nuestros males fisicos, y quizas toda nuestra infelicidad, provengan de ciertas reacciones profundamente arraigadas hacia la vida, generalmente formadas alrededor de la idea de que no somos queridos o necesitados o amados. Sentimos una profunda culpa, y esto da origen a un sentimiento de ansiedad e inseguridad. Por lo tanto nos rechazamos a nosotros mismos y sufrimos por esta auto-impuesta condenacion...

...El hombre nacio para ser feliz, para vivir creativamente, para amar, para cantar, para bailar, y para expresarse al maximo. Cuando no lo hace se siente infeliz, triste y solo, y desea estar muerto _no tiene mas la voluntad de vivir.

Debemos encontrar un metodo que pueda rapida y facilmente alcanzar el asiento de nuestros problemas. En vez de sondear la mente para ver donde, cuando y como esta cadena negativa de pensamientos destructivos empezo, podemos regresar a lo que es mas fundamental. Podemos regresar a Dios el Espiritu Creativo, y decir:
Naci de Dios. Hay Una Vida, esa Vida es Dios,
Esa Vida es Perfecta, esa Vida es mi Vida ahora. Nada ha
Interferido con esa vida, nada puede interferir con ella.
Y luego:
Yo se que no hay nada en el Universo que tenga algo en contra mia.


AFIRMACIÓN CREADA PARA ESTE TEXTO:

No hay miedo. El amor perfecto elimina el miedo, por lo tanto podemos decir: Tengo confianza en la Vida. Tengo una profunda fe y una completa convicción de que Dios es todo lo que es, y que Yo Soy un ser querido, necesitado y amado, no solo por el Espíritu Divino sino por todos los que me conocen. Pertenezco a la Vida, me pertenece, y entrare en ella con alegría. La Vida esta lista para darme todo lo bueno, y yo estoy listo para pasarlo a los demás. Yo soy un canal a través del cual el Bien fluye en todas direcciones. Dando y recibiendo, y recibiendo y dando, el canal nunca se detiene.

Por Ernest Holmes (extracto de Viviendo la CM)

LOS TRES ALBAÑILES


Tres albañiles estaban desempeñando la misma tarea, cuando un hombre que desde hacía rato los observaba, se acercó a ellos.
El hombre le preguntó al primer albañil:
-¿Qué está usted haciendo?
A lo que el albañil respondió:
-¿Acaso no lo ve? ¡Estoy apilando ladrillos!
Y continuó con su trabajo, después de hacer un gesto molesto, debido a que consideraba que el hombre le había hecho una pregunta tonta y de respuesta obvia.
El hombre repitió la misma pregunta al segundo albañil. La respuesta no se hizo esperar:
-¿No ve que estoy levantando una pared?
El hombre, perseverante, volvió a formular la pregunta al tercer albañil quien también respondió al particular interrogatorio con una amplia sonrisa llena de orgullo, diciendo:
-¡Estoy construyendo el hospital infantil del pueblo!
Si conseguimos distanciarnos de la realidad cotidiana y verla con perspectiva, muestras experiencias adquieren un nuevo sentido.

Del libro Aplícate el Cuento de M. M. Conangla y J. Soler


Nuestro cuerpo es la manifestación de nuestro mundo emocional. Mis emociones se expresan a través de mi cuerpo. Cuando me siento feliz, espontáneamente, sonrío. No lo tengo que pensar, sale solo. El canal de comunicación entre mi estado emocional y mi cuerpo funciona de forma inconsciente.
Pero esta comunicación entre mi cuerpo y mis emociones es una vía de doble sentido. También funciona en el sentido contrario, de mi cuerpo a la emoción.

Sonríe, da la orden a los músculos de tu cara que esbocen una sonrisa. Inmediatamente se produce un cambio en tu estado emocional. Pruébalo!


El pez favorito de muchos coleccionistas es la carpa japonesa, conocida comúnmente como koi.
Lo fascinante del koi es que, si se mantiene en una pecera pequeña, sólo crece cinco o seis centímetros de largo. Si se coloca en un recipiente mayor o en un estanque pequeño, crecerá de quince a veinticinco centímetros. Si vive en un estanque de gran tamaño, puede llegar a crecer hasta cuarenta y cinco centímetros. Y cuando está en un gran lago donde puede desarrollarse por completo, puede llegar a tener hasta unos noventa centímetros.

El tamaño del pez está en relación directa con el tamaño del recipiente donde se puede desarrollar.

De igual forma, es posible hacer una analogía con las personas: todas necesitamos un espacio ecológico para crecer. Nuestro mundo determina nuestro desarrollo. Éste va a depender del espacio y las oportunidades mentales, emocionales, espirituales y físicas que decidamos darnos.
Del libro Aplícate el Cuento de M. M. Conangla y J. Soler


¿CUÁLES SON LAS HABILIDADES PRÁCTICAS DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL?

Las habilidades prácticas que se desprenden de la Inteligencia Emocional son cinco, y pueden ser clasificadas en dos áreas:




1) INTELIGENCIA INTRAPERSONAL (internas, de autoconocimiento)


2) INTELIGENCIA INTERPERSONAL (externas, de relación)






Al primer grupo pertenecen tres habilidades:
a) La autoconciencia (capacidad de saber qué está pasando en nuestro cuerpo y qué estamos sintiendo)
b) El control emocional (regular la manifestación de una emoción y/o modificar un estado anímico y su exteriorización).
c) La capacidad de motivarse y motivar a los demás.


Al segundo grupo pertenecen dos habilidades:
a) La empatía (entender qué están sintiendo otras personas, ver cuestiones y situaciones desde su perspectiva), y
b) Las habilidades sociales (habilidades que rodean la popularidad, el liderazgo y la eficacia interpersonal, y que pueden ser usadas para persuadir y dirigir, negociar y resolver disputas, para la cooperación y el trabajo en equipo).


Fuente: www.inteligencia-emocional.org y www.inteligenciaemocional.com.mx

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