Mi nombre es Cristina Paz, durante años, trabajé como responsable de expansión en una promotora. No me sentía realizada y eso me llevo a la pregunta que me gustaría hacer en ese momento en mi vida. De alguna manera todo me llevaba al servicio, si bien como voluntaria colaboraba en un centro religioso de acogidas de madres drogodependientes y cuidaba a los bebes, quería hacer algo distinto.
Me gustaba leer revistas y libros de autoayuda y entonces llego a mis manos este cuento argentino que me permito contarles:
Uno de ellos tiene un bastón.
Otro una capucha.
Otro un espejo.
Otro un tazón.
Actuando unidos, logran salvar al enfermo.
Lamentablemente, como suele suceder en estos cuentos, el derviche es castigado por el rey con la muerte.
El rey no sabía que sólo unidos pueden, los cuatro derviches, curar; cada uno provisto de su objeto mágico. Así había sucedido la primera vez.
El bastón proporcionó apoyo al enfermo en aquellos momentos de sufrimiento. La capucha, protección: un espacio y un tiempo en que el enfermo se pudo sentir a salvo. El espejo le permitió mirarse para dentro para descubrirse y conocerse a sí mismo, para escuchar todo aquello que su enfermedad se había empeñado en comunicarle. El tazón le brindó el alimento necesario para emprender tal empeño y recobrar sus fuerzas.
El enfermo pudo curarse gracias a que pudo mirarse en el espejo, conocerse y reconocerse, protegido como estaba -gracias a la capucha- de tantos y tantos miedos que antes le habían impedido hacerlo. En el bastón encontró el apoyo y la orientación necesaria para comprender todo aquello que vio reflejado. Gracias al alimento y al amor recibido mediante el tazón, encontró las fuerzas para comenzar aquella tarea que ya duraría toda la vida. Aquel tazón rebosante de cariño le ayudó aceptarse tal como se vio en el espejo. A aceptarse, como dijo Peris, no con resignación sino como un regalo.
Un terapeuta debe ser capucha y ofrecer protección, pero no únicamente. Sólo con protección sólo reforzará el sentimiento de desvalidez del paciente.
Un terapeuta es un espejo donde el paciente se mire, se conozca y reconozca. Pero si sólo es espejo, el paciente se asustará y huirá.
Y entonces lo supe, quería hacer algo parecido a medio camino entre la cabeza, corazón, y el cuerpo. El Universo escucho mi petición y propicio las situaciones y encuentros con personas, que me llevaron a quien soy hoy, a Amar mi trabajo y la Vida. Y han pasado ya 4 años acompañando a muchas personas a encontrarse.
Cristina Paz
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¡ES SENCILLO Y FUNCIONA¡
1. Todo lo que damos, recibimos. Nosotros contribuimos a crear las experiencias que tienen lugar en nuestra vida.
2. Todo lo que pensamos va creando nuestro futuro. Lo que creamos sobre nosotros mismos y la vida se convierte en nuestra realidad. Nuestros pensamientos son creativos.
3. El momento de poder es siempre el presente.
4. Sólo es una idea, y las ideas se pueden cambiar.
5. El resentimiento, la critica y la culpa son las actitudes más nocivas. Liberarse de ellas puede llegar a disolver enfermedades.
6. Cuando verdaderamente nos amamos a nosotros mismos, todo nos funciona en la vida. El amor es la fuerza de sanación más poderosa que existe.
7. Hace falta que dejemos atrás el pasado y que perdonemos a todo el mundo, a los demás y sobre todo a nosotros mismos. El perdón abre la puerta al amor.
8. Hemos de estar dispuestos a comenzar a amarnos. Nos merecemos amor y respeto ahora mismo.
9. Aceptarnos a nosotros mismos tal como somos, ahora, es la clave, para realizar cambios positivos.
10. No hace falta saber cómo hacerlo, tan solo estar dispuestos.
11. No te critiques. Las criticas nunca cambian nada. Acéptate ahora tal como eres.
12. No te des miedo a tí mismo. Deja de asustarte con tus propios pensamientos.
13. Se amable y paciente contigo mismo. Trátate como a alguien a quien quieres.
14. Sé amable con tu mente. Cambia suavemente tus pensamientos.
15. Elógiate. Reconoce lo que estas haciendo bien en cada pequeña cosa.
16. Date apoyo. Busca amigos, terapeutas, encuentra formas de apoyarte. Se fuerte.
17. Ama tu negatividad. Reconoce que la has creado para cubrir una necesidad.
18. Cuida tu cuerpo. Aprende sobre nutrición y ejercicio. Ama el templo en el que vives.
19. Utiliza el espejo. Al menos una vez al día di "te quiero, te quiero tal como eres".
20. Amate, házlo ahora. No esperes a que las cosas te vayan mejor. Empieza ahora.
Volver a lo sencillo, para mí es volver a Louise L. Hay.
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Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos más allá de cualquier medida. Es nuestra luz, no nuestro lado oscuro lo que más nos da miedo. Nos preguntamos a nosotros mismos: ¿quién soy yo para ser brillante, bello, con talento y fabuloso? En realidad, ¿Quién eres tú para no serlo? Eres un hijo de Dios. El hecho de que juegues a ser insignificante no le sirve de nada al mundo. No hay nada de iluminado en encogerse para que la gente a tu alrededor no se sienta insegura. Se supone que todos tenemos que brillar, tal como lo hacen los niños. Hemos nacido para manifestar la gloria del Dios que tenemos dentro. Y no, esto no está sólo en algunos de nosotros: está en todos. Y así cuando dejamos a nuestra luz brillar, inconscientemente estamos dando permiso a otros para hacer lo mismo. Y así cuando nos liberamos de nuestro miedo, nuestra presencia automáticamente libera a otros.
Nelson Mandela
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La Voz de la Consciencia: Reflexiones en Voz Alta
Se dice que nacemos con un deseo de vivir y con un deseo casi igual voluntad de morir; que cuando esperamos mas dolor e infelicidad, que paz y alegria en el vivir, la mente empieza a destruir el cuerpo para que no tengamos que sufrir el dolor que inconscientemente anticipamos.
La voluntad de vivir y de ser feliz es necesaria para nuestro bien-estar fisico. Mientras mas se estudia la manera en que la mente funciona, mas nos damos cuenta que la mayoria de nuestros males fisicos, y quizas toda nuestra infelicidad, provengan de ciertas reacciones profundamente arraigadas hacia la vida, generalmente formadas alrededor de la idea de que no somos queridos o necesitados o amados. Sentimos una profunda culpa, y esto da origen a un sentimiento de ansiedad e inseguridad. Por lo tanto nos rechazamos a nosotros mismos y sufrimos por esta auto-impuesta condenacion...
...El hombre nacio para ser feliz, para vivir creativamente, para amar, para cantar, para bailar, y para expresarse al maximo. Cuando no lo hace se siente infeliz, triste y solo, y desea estar muerto _no tiene mas la voluntad de vivir.
Debemos encontrar un metodo que pueda rapida y facilmente alcanzar el asiento de nuestros problemas. En vez de sondear la mente para ver donde, cuando y como esta cadena negativa de pensamientos destructivos empezo, podemos regresar a lo que es mas fundamental. Podemos regresar a Dios el Espiritu Creativo, y decir:
Naci de Dios. Hay Una Vida, esa Vida es Dios,
Esa Vida es Perfecta, esa Vida es mi Vida ahora. Nada ha
Interferido con esa vida, nada puede interferir con ella.
Y luego:
Yo se que no hay nada en el Universo que tenga algo en contra mia.
AFIRMACIÓN CREADA PARA ESTE TEXTO:
No hay miedo. El amor perfecto elimina el miedo, por lo tanto podemos decir: Tengo confianza en la Vida. Tengo una profunda fe y una completa convicción de que Dios es todo lo que es, y que Yo Soy un ser querido, necesitado y amado, no solo por el Espíritu Divino sino por todos los que me conocen. Pertenezco a la Vida, me pertenece, y entrare en ella con alegría. La Vida esta lista para darme todo lo bueno, y yo estoy listo para pasarlo a los demás. Yo soy un canal a través del cual el Bien fluye en todas direcciones. Dando y recibiendo, y recibiendo y dando, el canal nunca se detiene.
Por Ernest Holmes (extracto de Viviendo la CM)
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Pero esta comunicación entre mi cuerpo y mis emociones es una vía de doble sentido. También funciona en el sentido contrario, de mi cuerpo a la emoción.
Sonríe, da la orden a los músculos de tu cara que esbocen una sonrisa. Inmediatamente se produce un cambio en tu estado emocional. Pruébalo!
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Lo fascinante del koi es que, si se mantiene en una pecera pequeña, sólo crece cinco o seis centímetros de largo. Si se coloca en un recipiente mayor o en un estanque pequeño, crecerá de quince a veinticinco centímetros. Si vive en un estanque de gran tamaño, puede llegar a crecer hasta cuarenta y cinco centímetros. Y cuando está en un gran lago donde puede desarrollarse por completo, puede llegar a tener hasta unos noventa centímetros.
El tamaño del pez está en relación directa con el tamaño del recipiente donde se puede desarrollar.
De igual forma, es posible hacer una analogía con las personas: todas necesitamos un espacio ecológico para crecer. Nuestro mundo determina nuestro desarrollo. Éste va a depender del espacio y las oportunidades mentales, emocionales, espirituales y físicas que decidamos darnos.
Del libro Aplícate el Cuento de M. M. Conangla y J. Soler
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Las habilidades prácticas que se desprenden de la Inteligencia Emocional son cinco, y pueden ser clasificadas en dos áreas:
1) INTELIGENCIA INTRAPERSONAL (internas, de autoconocimiento)
Al primer grupo pertenecen tres habilidades:
a) La autoconciencia (capacidad de saber qué está pasando en nuestro cuerpo y qué estamos sintiendo)
b) El control emocional (regular la manifestación de una emoción y/o modificar un estado anímico y su exteriorización).
c) La capacidad de motivarse y motivar a los demás.
Al segundo grupo pertenecen dos habilidades:
a) La empatía (entender qué están sintiendo otras personas, ver cuestiones y situaciones desde su perspectiva), y
b) Las habilidades sociales (habilidades que rodean la popularidad, el liderazgo y la eficacia interpersonal, y que pueden ser usadas para persuadir y dirigir, negociar y resolver disputas, para la cooperación y el trabajo en equipo).
Fuente: www.inteligencia-emocional.org y www.inteligenciaemocional.com.mx
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EL HOMBRE MAS FELIZ DEL MUNDO¡¡¡¡¡¡¡¡
De plano nos rompieron los paradigmas! Acostumbrados a creer que la felicidad es una competencia olímpica para tener más, ser más exitoso, sentir más placer y hacer más cosas, ahora los científicos del Laboratorio de Neurociencia Afectiva de la Universidad de Wisconsin nos salen con que el hombre más feliz del planeta es un tipo que vive en una celda de dos por dos, no es dueño ni ejecutivo de ninguna de las compañías del Fortune 500, no tiene relaciones sexuales desde hace más de 30 años, no vive pendiente del celular ni tiene Blackberry, no va al gym ni maneja un BMW, no viste Armani ni Boss, desconoce tanto el Prozac como el Viagra o el éxtasis, y ni siquiera toma Coca-Cola. En suma: el tipo más feliz del planeta es un pobre diablo sin dinero, éxito profesional, vida sexual, ni popularidad. Su nombre es Matthieu Ricard, occidental por nacimiento, budista por convicción y el único de cientos de voluntarios cuyo cerebro no sólo alcanzó la máxima calificación de felicidad prevista por los científicos (-0.3), sino que se salió del felizómetro por completo (-0.45). Los 256 sensores y decenas de resonancias magnéticas a las que Ricard se sometió a lo largo de varios años para validar el experimento no mienten: ahí donde los niveles de estrés, coraje y frustración en los meros mortales es muy alto, en la mente de Ricard estas sensaciones negativas no existen. Por el contrario, ahí donde la mayoría de voluntarios mostró bajísimos niveles de satisfacción y plenitud existencial, Ricard se voló la barda en todas y cada una de las sensaciones positivas, dando origen al título de "el hombre más feliz del planeta" ( www.elmundo.es, 22 de abril). Lo paradójico del caso no es que haya un hombre tan feliz, sino que llegó a serlo desprendiéndose de todo aquello en lo que los occidentales suponemos radica la felicidad: éxito profesional, pericia científica, dinero, posesiones, fama, placeres, relaciones humanas y consumo, consumo, consumo. Y es que Matthieu Ricard no es ajeno a nada de esto: hijo del miembro emérito de la academia francesa Jean François Revel, Ricard no se dejó deslumbrar por el ateísmo ilustrado de su padre, ni por su fe de nacimiento; tampoco sus estudios de genética celular en el Instituto Pasteur le trajeron la satisfacción deseada. Con el mundo a sus pies y a punto de convertirse en una eminencia científica decidió que por ahí no iba la cosa. Se fue al Himalaya, adoptó el celibato y la pobreza de los monjes, aprendió a leer el tibetano clásico e inició una nueva vida desde cero. Hoy es la mano derecha del Dalai Lama y ha donado millones de euros producto de la venta de sus libros a monasterios y obras de caridad. Pero eso no es la causa, sino la consecuencia de su felicidad. La causa hay que buscarla en otro lado, dice el jefe del estudio, Richard J. Davidson, y no es ningún misterio ni gracia divina: se llama plasticidad de la mente o, dicho en términos menos fufurufos, es la capacidad humana de modificar físicamente el cerebro por medio de
los pensamientos que elegimos entretener. Resulta que al igual que los músculos del cuerpo, el cerebro desarrolla y fortalece las neuronas que más utilizamos. A más pensamientos negativos mayor actividad en el córtex derecho del cerebro y en consecuencia, mayor ansiedad, depresión, envidia y hostilidad hacia los demás. O, como quien dice, más infelicidad autogenerada. Por el contrario, quien trabaja por pensar bien de los demás y ver el lado amable de la vida ejercita el córtex izquierdo elevando las emociones placenteras y la felicidad. Pero nadie se vaya con la finta de tanta "felizología" barata que circula por ahí: Ricard advierte que no se trata de decidir ver la vida en rosa de un día para otro, si no de trabajar sistemáticamente en debilitar esos músculos de infelicidad que tanto hemos fortalecido creyéndonos víctimas del pasado, de los padres o del entorno y, en paralelo, comenzar a ejercitar los músculos mentales que nos hacen absolutamente responsables de nuestra propia felicidad (M. Ricard, En defensa de la felicidad, Ed. Urano). Al final, los resultados del estudio vienen a cimbrar los pilares de nuestra civilización consumista -donde el Prozac se vende cuatro veces más que el Viagra- porque confirman, ahora sí con pruebas científicas en mano, lo que humanistas y profetas de todas las épocas han venido diciendo sin que los científicos materialistas les dieran ni poquito crédito. A saber: Que la felicidad es un asunto del espíritu que no depende de nada ni de nadie externo a la persona (Buda), que la clave para ser feliz mora en el interior de cada quien (Cristo) y que la felicidad o es un hábito o es el resultado de varios de ellos (Aristóteles). Y si bien Ricard admite que su camino no es más que uno de muchos, advierte que ser feliz necesariamente pasa por dejar de culpar a los demás de nuestra infelicidad y buscar la causa en nuestra propia mente. O, como dice un adagio:
"Envejecer es obligatorio, madurar es opcional".
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El sábado día 29 de Noviembre del presente Año 2.008, paseaba con mi marido por el centro de Madrid, y me embriagaba el Espíritu de la Navidad, feliz como una niña disfrutaba del espectáculo de las luces y como mujer lo que sentía era la dicha de observar que la gente caminaba más tranquila, que en sus rostros lucían sonrisas y miradas entusiastas, en uno de esos momentos en los que yo estaba absorta viendo la dicha de la gente , Emi me pregunto Cris, hoy un programa de radio invitaba a los oyentes a opinar sobre el asunto del gasto de las luces en los tiempos que corren, ¿ tu que opinas?.
Durante unos minutos me le quede mirando y le dije: veamos, como puntos positivos, la noticia del ahorro en el consumo con las nuevas tecnologías, con lo cual además de bajar la factura, dejamos de emitir a la atmósfera de 502 toneladas de dióxido de carbono, todo un avance. La nómina de artistas y diseñadores que firman las luces ¿es necesaria?, la verdad lo es, ya que aunque por menos precio es posible una calidad igual, no hay que olvidar que somos una ciudad Europea en la que la que mientras en nuestra sociedad se prime el reconocimiento social es necesario contar con Nombres y no personas.
La fecha de comienzo de la iluminación navideña, es la que si hoy no estuviese aquí, contemplando este espectáculo de luz, me hubiese parecido como otros años demasiado pronto y sin embargo según mi humilde opinión es que estando aquí un día después de la inauguración pienso que es estupendo que podamos disfrutar más tiempo con estas luces, porque bien invertidos son los miles de euros en la factura por lo que ofrecen. Estas luces, encienden las luces de nuestros corazones, si no fíjate en la gente, camina tranquila, sus caras están sonrientes y se respira Amor, en estos tiempos de cambios, los pensamientos colectivos del 2.008 tienen ahora una tregua, ya que durante más de un mes, las personas nos comportamos como tal, más humanos, y es lo que se respira en el ambiente la alegría, la solidaridad, la esperanza, y son con estos pensamientos como podemos cambiar el futuro.
Seguimos paseando y entramos en una cafetería donde se encontraban muchos niños, y entonces le dije aprendamos de ellos es la forma de conservar nuestro niño interior vivo, gozoso y feliz.
Y hoy yo te pregunto querido lector, ¿cómo vives esta experiencia de Navidad?,
¿buscas maneras que te ayuden a profundizar en la realidad de lo que trata la Navidad?
Alegría, gozo, paz, salvación, éste es el esplendor del mensaje de Navidad.
Navidad nos habla de un amor que da vida, descubre la presencia de Dios en cada prójimo, descubre a Dios en todos los seres.
Recuperar plenamente el sentido de fraternidad entre los hombres y los pueblos.
Recuperar en nuestras familias y en nuestra sociedad el sentido del perdón que no está reñido con la justicia, sino que la aparta del odio que destruye, de la violencia que engendra cada día más violencia.
Recuperar el sentido de la paternidad de Dios y la fraternidad entre los hombres, exige rechazar toda corrupción y recuperar el sentido ético y moral de la vida, en cada ciudadano y en todo ser humano, cualquiera sea su condición social o política, su religión o su raza.
Que el progreso material no sea obstáculo para que todos gocemos de los mismos derechos humanos, con equidad, paz y bienestar.
Queridos hermanos y hermanas: practiquemos siempre el Bien y la Navidad será la gran fiesta que nos reúne en el gozo y la alegría de la Unidad.
Llegue a todos el deseo de una Feliz Navidad!
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